Dentro del análisis sismorresistente de los edificios, los ingenieros estructuristas definen cuáles elementos contribuyen a resistir las fuerzas sísmicas laterales y cuáles no. Existen elementos que aunque son parte de la construcción, no contribuyen a la resistencia estructural del mismo.
Ejemplos de estos componentes son los muros divisorios, algunas subestructuras internas, y el caso que nos compete: las fachadas del edificio.
Cuando el ingeniero estructurista ha decidido cuáles elementos no contribuyen a la capacidad sismorresistente, se enfrenta ante un desafío interesante: ¿cómo sostener estos elementos sin que afecte la rigidez del edificio?
Para responder a este desafío, el análisis, la creatividad y la experiencia de la ingeniería, han generado una serie de conexiones que permiten lograr el objetivo.
Existe una gran variedad de conexiones que toman en cuenta las condiciones estructurales, geométricas y de recursos materiales.
En los planos estructurales, por ejemplo, normalmente se incluyen los detalles de las conexiones para muros que no son de carga, conexiones para subestructuras, y los paneles de concreto arquitectónico.
Los paneles de concreto arquitectónico que funcionan como fachadas, al estar separados del edificio, deben considerarse preferentemente cómo elementos no estructurales, aunque es importante señalar que en algunos casos sí pueden serlo.
La decisión de sí son o no estructurales definirá el diseño del panel y el diseño de su conexión. Lo más conveniente es considerarlos no estructurales, porque favorece su diseño ya que permite hacerlos más ligeros
Pero el valor más interesante y favorable de esta conveniencia radica en que al desligarlos del sistema sismorresistente, los paneles no recibirán grandes esfuerzos y se podrá garantizar su seguridad estructural de forma mucho más eficiente y económica.
Las conexiones para un panel no estructural deben diseñarse para que permitan, por un lado, soportar el panel , y por otro, desligarlo de la estructura principal, de tal manera que puedan moverse libremente sin recibir los grandes esfuerzos que en un evento sísmico recibe la estructura principal.
Este sistema evita que el panel se vea afectado por movimientos estructurales bruscos, asegurando su estabilidad y reduciendo los esfuerzos que podrían dañarlo.
Con las características que hemos mencionado ( separar los paneles y conectarlos con un sistema fijo-móvil) los paneles reducen al mínimo los esfuerzos que se generan dentro del edificio principal, y sólo deben ser capaces de absorber los que se generan por la inercia relativa que provoca su propia masa multiplicada por la aceleración sísmica correspondiente.
Al ser los pesos de los paneles relativamente bajos éstas fuerzas son mínimas. De esta manera se logra proteger adecuadamente los paneles garantizando su integridad física y su seguridad estructural.
El diseño de la conexión móvil o de soporte lateral implica un análisis de ingeniería profundo que permita un funcionamiento adecuado para lograr el efecto buscado. El tema del conector móvil es tan amplio e interesante que amerita un artículo exclusivo para su descripción y análisis, así que lo trataremos próximamente.
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